
Ayer se graduaron mis niñas y mis niños. Fue un acto muy emotivo, alegre y triste a la vez.

Alegría de verlos tan crecidos, tan listos y tan valientes, dispuestos ya para una nueva etapa de sus vidas.

Tristeza porque los recibí cuando eran casi unos bebés y ahora ya no puedo levantarlos en brazos. Han sido como mis hijos durante todo este tiempo, todos y cada uno son especiales y ocupan un lugar en mi corazón: ¡OS QUIERO Y SIEMPRE OS QUERRÉ, MUCHO, MUCHO, MUCHOOOOOOOO!

Me dedicaron este poema que guardaré como un tesoro: ¡GRACIAS A TODOS: A VOSOTROS Y A VUESTROS PAPÁS Y MAMÁS! ¡QUE LA VIDA OS COLME DE FELICIDAD!
LA SEGUNDA MAMÁ
Obrera sublime, bendita señora:
La tarde ha llegado también para vos.
La tarde que dice: ¡Descanso!!
La hora de dar a los niños
El último adiós
Mas no desesperes querida maestra
No todo en el mundo del todo se va;
Y tú serás siempre, la brújula nuestra
La siempre querida segunda mamá.
